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India en África

El Primer Ministro de la India, Narendra Modi, se dirige a la Cumbre del Foro India-África en Nueva Delhi, India. Harish Tyagu/EPA

El Primer Ministro de la India, Narendra Modi, se dirige a la Cumbre del Foro India-África en Nueva Delhi, India. Harish Tyagu/EPA

La colaboración entre India y África ha traído consigo el mantenimiento de la paz, becas estudiantiles, ayuda humanitaria e inversiones en el sector privado y en el público. Tal ha sido la situación desde la Conferencia de Bandung en 1955, celebrada en aras de la Cooperación Sur-Sur.

La conferencia reunió jóvenes naciones independientes de África y Asia, que compartían la experiencia de la lucha contra la colonización europea y  que se estaban enfrentando a dificultades de desarrollo comunes.

Cuarenta años más tarde, en 2008,  la primera Cumbre del Foro India-África se celebró en Nueva Delhi. Dos cumbres posteriores tuvieron lugar en Addis Ababa (2011) y Nueva Delhi (2015). Además, se ha programado una cuarta para 2020.

Estos encuentros exploraron áreas de colaboración y compromiso mutuos. Contaron con la asistencia de jefes de estado y delegaciones ministeriales de alto nivel. Las principales esferas de interés común eran la seguridad agroalimentaria, la salud, la educación, la tecnología de la información, el cambio climático y la economía azul.

Nuestra evaluación de las cumbres confirma su importancia, así como la de sus resultados.

Han permitido que los países africanos y la India se pongan de acuerdo acerca de las prioridades de mayor urgencia. Además, los países africanos se han beneficiado de las inversiones de la India en el desarrollo de capacidades, la transferencia de tecnología asequible e inversiones en infraestructura como carreteras, presas, electrificación rural y energía solar.

Sin embargo, no ha sido un camino de rosas. Ha habido lapsos de tiempo entre el acuerdo de los compromisos y su implementación. Este tipo de problemas de implementación tienen que solventarse para que los proyectos puedan dar sus frutos.

 Representantes de la India en África

Los lazos entre diversos países africanos y la India se han fortalecido durante el mandato del Primer Ministro Narendra Modi. El año pasado, fijó los compromisos de la India con África bajo 10 principios rectores, centrados en la industria, la tecnología de la información, la educación, la sanidad, la agricultura, la cooperación en materia de seguridad e inteligencia, y la inclusión financiera.

La política de la India consiste en un conjunto de programas llevados a cabo por diferentes participantes. Esto incluye al gobierno, empresas públicas y privadas, organizaciones no gubernamentales, y la diáspora india.

Por ejemplo, el Programa de Cooperación Técnica y Económica de la India y el Programa de Asistencia Especial de la Commonwealth para África han formado parte de la diplomacia gubernamental para el desarrollo desde 1964.

Desde el punto de vista financiero, el banco Exim Bank de la India concede a los gobiernos africanos préstamos en condiciones concesionarias. Dichos préstamos financian una serie de proyectos de desarrollo de infraestructuras. Este dinero está vinculado a las exportaciones, bajo la condición de que un 75% de los bienes y servicios de cada proyecto se compren a empresas indias.

Por otro lado, la India también se ha asociado con África mediante el comercio. En 2017-18, el comercio bilateral con África alcanzó los 63 000 millones de dólares, frente a los 7 200 millones de dólares de 2001.

Numerosas empresas del sector privado se han establecido en el continente africano. Los intereses de estas empresas abarcan desde la agricultura hasta la ingeniería, los automóviles, los servicios financieros, la construcción, las telecomunicaciones, la asistencia sanitaria y los productos farmacéuticos.

También han existido ciertas colaboraciones. Por ejemplo, compañías médicas y de telecomunicaciones privadas que han trabajado con entidades estatales para implementar el Pan African e-Network. Este proyecto, puesto marcha hace tres años, tiene por objetivo acabar con la brecha digital entre los países africanos y la India mediante la información electrónica y la tecnología y formaba parte de una iniciativa de apoyo a la educación y la sanidad concebida por la India.

Desde entonces, el Pan African e-Network se ha relanzado  como el Proyecto e-VidyaBharati y e-ArogyaBharati. El proyecto conecta a médicos y profesores de África con sus homólogos de la India.

 

Resultados y desafíos

 Miles de estudiantes africanos han estudiado en el marco del Consejo Indio de Relaciones Culturales y de los programas de becas C.V. Raman. Desde 2008, el Consejo ha concedido 900 becas anuales a estudiantes africanos.

La India también se ha convertido en uno de los principales proveedores de medicamentos genéricos del continente. La mayor parte de los africanos afectados por el VIH o el sida se tratan con antirretrovirales genéricos de precio asequible que se producen en la India.

No obstante,  la cooperación de la India para el desarrollo en África no ha estado exenta de desafíos. Algunas empresas indias han estado en el punto de mira por evasión de impuestos, infringir las regulaciones medioambientales e incumplir las leyes laborales.

Las empresas agro-industriales y mineras han sido criticadas por acaparar las tierras y desplazar a las poblaciones locales.

Otro obstáculo es la engorrosa burocracia por ambas partes, lo que a menudo conlleva que los fondos no se desembolsen a tiempo. Esto ralentiza la implementación de los necesarios proyectos de  infraestructuras en África.

Además, la India ha adquirido compromisos con regímenes autoritarios o no electos, como los de Sudán y Gabón, lo que legitima su dominio opresivo.

En lo que se refiere a los programas estudiantiles, aunque han sido elogiados, los incidentes esporádicos de violencia racista contra los estudiantes africanos han dañado la reputación de la India como país.

 

Despliegue del poder blando

El  partido en el poder, Bharatiya Janta, ha intentado forjar relaciones estrechas con regiones que tienen una gran diáspora india, como es el caso del este y el sur de África. El objetivo de la India es fortalecer las rutas marítimas históricas del Océano Índico y fomentar el llamado “poder blando” sobre las regiones en cuestión mediante iniciativas culturales como el Proyecto Mausam.

La India también ha intentado utilizar el capital financiero y cultural de la diáspora en África concediendo la ciudadanía india en el extranjero. Su objetivo es promover que los ciudadanos indios se identifiquen con la “madre patria”.

Por último, la India continúa enfatizando el papel de Mahatma Gandhi en el desarrollo de las relaciones entre la India y África, a pesar de que el legado de los 21 años de Gandhi en Sudáfrica ha sido cuestionado en Sudáfrica, Ghana y Malawi.

Los más críticos sostienen que Gandhi estaba más preocupado por el movimiento del capital indio hacia África que por el bienestar de los africanos. Además,  ha sido criticado por sus opiniones sobre la raza.

No obstante, en varios países, como por ejemplo Costa de Marfil, Senegal y Tanzania, Gandhi sigue siendo venerado como icono anticolonial.

Esto demuestra que la India no puede aplicar las mismas estrategias en todos los países con los que se vincula, sino que debe comprender los contextos políticos y culturales de cada uno de ellos.

 

Nota del autor: este artículo fue escrito por Meera Venkatachalam, investigadora asociada del Centro para Estudios Africanos de la Universidad de Mumbai, y Renu MODI, catedrática de Estudios Africanos de la Universidad de Mumbai.

Este artículo se publicó por primera vez en inglés en The Conversation y ha sido traducido al español por Casa África en colaboración con este medio. Traducción: Daniela Magdaleno y Silvia Munín.

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