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Antonio Lozano: “Tenemos que retener de Mandela la convicción para combatir la injusticia”

Antonio Lozano fotografiado en Agüimes desde donde escribió 'Nelson Mandela. El camino a la libertad'

Antonio Lozano fotografiado en Agüimes desde donde escribió 'Nelson Mandela. El camino a la libertad'

Hoy se cumple un siglo exacto desde que Nelson Rolihlahla Mandela nació en Mvezo, un pueblo a orillas del río Mbashe, perteneciente a la provincia del Cabo Oriental, al sureste de la República de Sudáfrica. Los hashtags #MandelaDay y #Mandela100 servirán para rendirle homenaje en un día en que la Humanidad en pleno celebra su legado, su ejemplo y su lucha. Hay mucho que celebrar: el apartheid ya no existe en su país y a pesar de la corrupción, el trauma de siglos de opresión y un balance general con tantas luces como sombras, Sudáfrica es una referencia no sólo en su continente, sino planetaria, y Mandela, Madiba, también. Armado con la filosofía del Ubuntu, el padre de la nación sudafricana moderna la encaminó hacia la reconciliación y el siglo XXI, donde ejerce de gigante económico y político en el concierto de las naciones. De nuevo, con luces y sombras como las del propio Mandela y mucho trabajo pendiente para su juventud.

Todos estos motivos impulsaron a la editorial Anaya a encargar a Antonio Lozano (Tánger, 1956) una biografía novelada del líder, primer presidente de la Sudáfrica democrática y Nobel de la Paz. Una novela que se dirigiría al público juvenil, ése que nació después del derrumbe del apartheid en 1992, hace ya más de veinticinco años. Una juventud a la que le resulta familiar el nombre pero que no acierta a situarlo en una época o un contexto geográfico y que no alcanza a comprender sus méritos, sin haber almorzado diariamente con imágenes de las masacres de las townships sudafricanas estropeándoles las digestiones.  Lozano se decidió por un retrato que no fuera complaciente ni santificara a Mandela: glosó sus errores políticos, sus dudas y sus dificultades familiares. Lo hizo insuflando vida a personajes de ficción que se mezclaron con los reales, como Graça Machel, y que pivotaron fundamentalmente alrededor de Qunu, donde Mandela pasó sus últimos años y está enterrado.

“Creo que lo que tenemos que retener de Nelson Mandela es, primero, la convicción para combatir la injusticia”, avanza Antonio Lozano, entrevistado en una esquina de la cafetería del TEA durante el desarrollo del Mapas. “Poniendo en riesgo su vida, su integridad física y pasando 27 años en la cárcel, sufriendo torturas, sacrificando absolutamente su vida personal y familiar y con una capacidad de liderazgo impresionante. Es para mí, ante todo, un ejemplo de ser humano que tiene una capacidad intelectual y humana impresionante de lucha contra la injusticia que representaba el apartheid. El hombre que dedica su vida a los demás, a su bienestar, y que además lo hace desde una capacidad de liderazgo enorme. Habría más cosas, claro. A mí me parece muy importante su determinación para que el polvorín en que se podía convertir Sudáfrica después de siglos de opresión infame a la población local negra por parte de los blancos, una vez que el pueblo negro toma el poder, no estalle y para que aquello no se convierta en una masacre. Podía haber sido el resultado más lógico. Pero, por el contrario, logró convencer a los suyos de que el futuro lo tenían que construir entre todos y de que había que reconciliarse. Eso también me parece un logro importante”.

Nelson Mandela. El camnio a la libertad

Nelson Mandela. El camnio a la libertad

La reconciliación es, precisamente, una de las patas fundamentales de la novela, puesta bajo el paraguas de una filosofía más amplia, que es el Ubuntu. “El Ubuntu es una filosofía humanista”, explica Lozano. “Pone en el centro del pensamiento y de la acción del ser humano precisamente al ser humano entendido como comunidad. El ser humano mira a los otros seres humanos que conviven con él y se reconoce en ellos y conjuntamente, construyen un proyecto de sociedad. Es una forma de pensamiento que da una importancia elevada a la solidaridad, a la reconciliación entre las personas, a lo negativo que puede resultar el odio para el ser humano que odia. El que odia es el que más sufre y la lucha contra el odio, para perdonar y reconciliarse con el otro, está en el centro de la formación de una comunidad equilibrada y de esa filosofía. Son elementos de un pensamiento milenario africano que no se da solamente en Sudáfrica, pero que en esa zona recibe el nombre de Ubuntu”. Añade que Desmond Tutú hablaba del Ubuntu como una de las grandes aportaciones que hace África al resto de la Humanidad.

La última novela de Antonio Lozano salió en febrero y explica que, normalmente, los centros educativos programan sus lecturas con bastante antelación y no se incluyó en las del último trimestre del curso pasado. Así y todo, precisa que hay centros que ya se han leído el libro y hay otros que han expresado su interés en leerlo y encontrarse con el autor. No sólo en Canarias: también en Logroño o Galicia. “ Para mí siempre ha sido una experiencia maravillosa el encuentro con los escolares”, cuenta el autor. “No sé si los alumnos salen enriquecidos de la lectura y del encuentro, pero yo sí salgo enriquecidísimo. Es un enorme placer, un gustazo, hablar con los alumnos sobre el texto. No siempre es igual, pero la mayoría de las veces realizan una serie de preguntas que denotan que han leído con atención y han reflexionado sobre él y les ha llegado y se inician debates que para mí son muy importantes”. En este sentido, Lozano afirma que lo que más le satisface e ilusiona de este proyecto es la posibilidad de que los jóvenes que lean el libro descubran un personaje que no puede ser enterrado con el paso del tiempo. “Los grandes referentes, los grandes líderes de la Historia, los grandes hombres y mujeres no pueden quedar enterrados”, defiende, enérgico. “La mayor riqueza que tenemos es ésa. En el momento en que queramos cambiar el mundo, necesitaremos referentes y Mandela es un referente imprescindible. Me descorazona un poco ver que los alumnos no saben quién es Nelson Mandela. Conocen el nombre, pero no lo ubican históricamente ni geográficamente ni saben lo que era el apartheid, cuando tampoco ha pasado tanto tiempo. Ya ha caído en el olvido. Me ilusionó mucho que a través del libro algunos puedan descubrirlo y guarden en su interior un ejemplo de lo que hay que hacer para luchar contra la injusticia”.

Homenaje a Mandela por el centenario de su nacimiento #MandelaDay #Mandela100

Homenaje a Mandela por el centenario de su nacimiento #MandelaDay #Mandela100

Antonio Lozano recomienda la lectura de la autobiografía de Nelson Mandela como primer paso para acercarse a él. “Sé que es un tocho, pero está escrita en un lenguaje muy ameno y es apasionante”, advierte. Cuenta que, para documentarse para el libro, lo primero que hizo fue personarse en la mediateca de Casa África y pedir prestado todo lo que tenía sobre Mandela, “que era bastante”. Abandonó la institución cargado con una pesada bolsa de propuestas que añadió a lecturas anteriores, como El factor humano, de John Carlin, y a otras formas de documentación, como el visionado de Invictus. Buceó en libros sobre Ubuntu, citas de Mandela, algunos textos escritos por él y otros sobre él. “Me empapé todo lo que pude para, a partir de ahí, como no era una autobiografía lo que tenía que escribir (afortunadamente) sino una novela, construir el relato de ficción que me permitiría transmitir a los lectores la obra, el entorno y la historia de Mandela”, señala. “Afortunadamente, hoy hay acceso a informaciones muy diversas: meteorología, paisaje, fotos, infografías, gastronomía, costumbres, nombres, modos de vida, etnias. Con ese material y un poquito de imaginación, vas recreando la atmósfera. No es lo mismo ser un xhosa que ser un zulú. Son culturas muy diferentes. Hay que acceder a esa información y después, meterla en el libro”.

El continente africano protagoniza tres de Antonio Lozano: El caso Sankara, Donde mueren los ríos, Harraga y Un largo sueño en Tánger. También es el escenario de sus dos novelas “juveniles”: Nelson Mandela: el camino a la libertad y Me llamo Suleimán, esta última con adaptación teatral incluida. África es además uno de los territorios en los que desarrolla su primera obra de teatro escrita por encargo, Los malditos, que trata de migraciones y exilios y parte de la muerte de una prostituta senegalesa. Finalmente está África en su primer (y por el momento único) libro de viajes, Issa Ber, un viaje por el Río Níger, una semblanza histórica y literaria de una tierra que ha protagonizado cuentos, leyendas y fantasías durante siglos.

Antonio Lozano es licenciado en Traducción e Interpretación y reside en Agüimes (Gran Canaria), municipio del que fue concejal de Cultura entre 1987 y 2003. Fue director del Festival del Sur-Encuentro Teatral Tres Continentes y del Festival Internacional de Narración Oral Cuenta con Agüimes. Su primera novela, Harraga, fue elogiada por escritores como Manuel Vázquez Montalbán, Dulce Chacón y Fernando Marías. Ganadora del I Premio Novelpol a la mejor novela negra publicada en España, obtuvo una mención especial del Jurado del Premio Memorial Silverio Cañada 2003, convocado por la Semana Negra de Gijón. Su novela El caso Sankara obtuvo el I Premio Internacional de Novela Negra Ciudad de Carmona. Donde mueren los ríos resultó finalista del I Premio Brigada 21.

Si estás interesado en leer los títutos que se recomiendan en el artículo sobre Nelson Mandela o los que firma Antonio Lozano puedes solicitarlos en préstamo en la Mediateca Casa África. También puedes leer otros artículos sobre Nelson Mandela en esta página de la web de Casa África: Nelson Mandela

 

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