Música, Semilla Negra

Semilla Negra – Programa 55: Más canciones para un niño africano

Las músicas de África prestan especial atención a las necesidades culturales y de ocio de los más pequeños. Ya es casi tradición que algunos sonidos populares de los 54 países que integran el continente tengan por destinatario la infancia africana. Canciones para un niño africano allí donde no abundan las posibilidades de entretenimiento. También voces de niños africanos para rediseñar canciones clásicas, ya sean de artistas africanos o no. En este nuevo capítulo de Semilla Negra, que coincide con la celebración del Día Internacional de la Infancia, volvemos sobre las músicas inspiradas en los niños de África, continuación al episodio 16 dedicado a las canciones para un niño africano.

Músicos africanos del proyecto Do Agric

Músicos africanos del proyecto Do Agric

El proyecto Do Agric está dirigido a toda la población africana, quizás también a todos los habitantes del planeta que defiendan un desarrollo sostenible de la tierra. A principios de este año, una verdadera alianza all star de músicos africanos puso en marcha el proyecto Do Agric para concienciar a los gobiernos africanos sobre la necesidad de salvaguardar la identidad campesina de muchas regiones de África. El objetivo de la campaña impulsada por la asociación ONE pretende garantizar, al menos, una inversión mínima del 10% de cada presupuesto nacional para desarrollar proyectos vinculados con la agricultura, que es un sector crucial para el desarrollo de África, donde el 70% de la población mantiene un importante vínculo de dependencia del campo, las cosechas y los productos agrícolas.

La punta de lanza de la campaña mundial Do Agric es una canción, Cocoa na Chocolate, escrita e interpretada por algunos de los más interesantes músicos africanos. Uno de ellos es el cantante nigeriano Oladapo Daniel Oyebanjo, conocido como D’Banj. Referencia del afro-pop más consumido por la joven audiencia africana, D’Banj se ha unido a músicos como el cantante y saxofonista de afrobeat nigeriano Femi Kuti, el cantante marfileño de reggae Tiken Jah Fakoly, la cantante sudafricana Judith Sephuma, la nigeriana Omawumi Megbele y el cantante argelino de rai Rachid Taha. «Con esta canción queremos pedir a los jóvenes africanos que se involucren más en la agricultura, y a nuestros gobiernos, que intensifiquen y mejoren las inversiones agrícolas para que los jóvenes tengan una mejor oportunidad de éxito en él», afirmó D’Banj en la presentación de Cocoa na Chocolate, una canción interpretada hasta en once idiomas, entre ellos suahili, pidgin, shona y xhosa.

Otros músicos comprometidos con el desarrollo de sus ciudadanos, en este caso los más desfavorecidos por una enfermedad, son el guitarrista y cantante malí Amadou Bagayoko y su esposa, Mariam Doumbia. Ambos son ciegos: Amadou desde los dieciséis, Mariam desde los cinco. Pero esta circunstancia no ha impedido que su carrera musical traspase fronteras. En 2004 la pareja maliense publicó el disco Dimanche à Bamako, producido por Manu Chao y con la colaboración del marfileño Tiken Jah Fakoly. Sus quince canciones optimistas se convirtieron pronto en el disco africano del año y dieron pie a la gira mundial en la que el gran público occidental conoció a Amadou y Mariam. Rescatamos del álbum una de sus piezas más deliciosas, M’Bife (Te amo), que conecta con la primera canción que tuvo cierta repercusión en Europa, Je pense à toi (Pensando en ti). Con los beneficios obtenidos por sus éxitos mundiales, estos dos músicos africanos han ampliado su ayuda a la educación para niños invidentes en Malí, donde se han implicado en el desarrollo de la Union Malienne des Aveugles y su colegio para menores ciegos en la capital, Bamako.

Presente en muchas canciones africanas, la importancia de los niños en el continente ya fue reivindicada por el cantante y compositor sudafricano Johnny Clegg, que incluso dedicó un álbum entero a los retos de futuro que aguardaban a las nuevas generaciones de pibes africanos. Third World Chilld, el disco de 1987 que dio a conocer a Johnny Clegg y a su grupo Savuka a nivel internacional por canciones tan emblemáticas como Asimbonanga y Scatterlings of Africa, incluye temas como Great heart, que habla de la voluntad de futuro de los habitantes de Sudáfrica cuando aún faltaban tres años para la liberación de Nelson Mandela. «El mundo está lleno de comportamientos extraños», canta Johnny Clegg, «cada hombre tiene que ser su propio salvador y sé que puedo conseguirlo por mi cuenta, si lo intento. Voy en busca de un gran corazón para que me ayude debajo del cielo africano».

Componentes del grupo congoleño Staff Benda Bilili

Componentes del grupo congoleño Staff Benda Bilili

También en Sudáfrica, el veterano grupo femenino Mahotella Queens atesora una música basada en las tradiciones orales y los ritmos de su país, en especial la tradición musical vocal. Una de sus canciones más populares, Mbube, retrata los lazos emocionales del folclor sudafricano con su territorio. Imbube es la palabra en el idioma zulú que denomina al león y da título a una clásica canción africana basada en una leyenda popular. Escrita en 1939 por Solomon Linda, también conocida como The lion sleeps tonight, está basada en la música a capela tradicional llamada isicathamiya. Suenan aquí la versión original de 1939 grabada por Solomon Linda y el grupo The Evening Birds, y también la revisión de Mahotella Queens, el trío femenino sudafricano formado por Hilda Tloubatla, Nobesuthu Mbadu y Amanda Nkosi. Los más curiosos, además, disfrutarán con la adaptación que el cantautor norteamericano Pete Seeger realizó de Mbube (Wimoweh) a principios de los años cincuenta, y la versión doo-wop que popularizó el grupo vocal The Tokens en 1961.

Junto a otros artistas africanos que han cuidado de sus oyentes más pequeños, como las camerunesas Angelique Kidjo y Valérie Ekoumé, otro tema con historia es Jambo Bwana del conjunto keniata Them Mushrooms. Escrita en Nairobi por Teddy Kalanda Harrison a principios de los años 80, se convirtió en una canción de gran éxito en Kenia y Tanzania. Pronto saltó fronteras africanas cuando tres años después el increíblemente popular grupo alemán Boney M interpretó esta pieza de origen suahili. Y el mundo se puso como loco a bailar el estribillo “Jambo bwana, hakuna matata”. Ya en 2001 la que puede ser la canción africana más conocida volvió a ser recuperada por la Safari Sound Band.

Arrancamos este viaje por las músicas africanas con el nuevo tema solidario Cocoa na Chocolate y las voces serenas de las cantantes caboverdianas Lura y Tété Alhinho. El recorrido concluye, por ahora, con dos estupendos músicos sudafricanos, Vusi Mahlasela y Busi Mhlongo. También con el clásico Asimbonanga, de su compatriota Johnny Clegg, y la preciosa Marguerite que el grupo congoleño Staff Benda Bilili incluyó en Très Très Fort, la presentación mundial de este conjunto africano formado por jóvenes y personas sin techo afectadas por la polio que viven en los jardines del viejo zoológico de Kinshasa.

Carlos Fuentes (@delocotidianocf) es el autor de Semilla Negra. Periodista y crítico musical, durante las últimas dos décadas ha publicado artículos, entrevistas y reportajes sobre las músicas africanas en periódicos nacionales y en revistas especializadas como Rockdelux o Serie B.

  

 

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2 respuestas para “Semilla Negra – Programa 55: Más canciones para un niño africano”

  1. El 20 noviembre, 2015 a las 20:22 Victor Uwagba comentó... #

    Sigo bailando!! Ewa na beans oooooooooo….Gracias

    • El 20 noviembre, 2015 a las 20:26 Victor Uwagba comentó... #

      A pesar de todo tenemos que creer en la filosofia de Hakuna Matata. Feliz dia universal del niño. Como dice Mandela ” la educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo”

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